El Mesías de Händel: Puente cultural entre lo universal y lo mexicano

En el vasto repertorio musical occidental, El Mesías de Georg Friedrich Händel ocupa una posición destacada como uno de los oratorios más interpretados y venerados, especialmente en la temporada navideña.

Compuesto en 1741, esta obra es mucho más que una mera pieza religiosa; es una exploración profunda de la esperanza, la redención y el triunfo espiritual, enmarcada en una estructura dramática que ha trascendido su contexto original.

Si bien la obra ha alcanzado una popularidad considerable en países como el Reino Unido y los Estados Unidos, en México su presencia en la tradición cultural y musical es relativamente discreta. Esta disparidad ofrece una oportunidad para repensar y reinterpretar El Mesías no solo como una obra de origen europeo, sino como un vehículo para fortalecer el diálogo entre las tradiciones musicales universales y las particulares de la cultura mexicana.

El Mesías: Más allá de la religión

A pesar de que El Mesías está basado en textos bíblicos, principalmente de las escrituras del Antiguo y Nuevo Testamento, su alcance va mucho más allá de lo religioso.

La obra se estructura en tres partes que abarcan temas universales y profundamente humanos: la promesa de la venida de un salvador, el nacimiento y sacrificio del redentor, y finalmente, su triunfo sobre la muerte y la esperanza de la resurrección.

Estos temas tienen una relevancia que supera las divisiones doctrinales y religiosas, pues apelan a la naturaleza humana en su constante búsqueda de significado, consuelo y trascendencia.

VOCES8: ‘Hallelujah’ from Messiah (G. F. Handel)

En el contexto mexicano, El Mesías encuentra resonancia en las celebraciones navideñas, que a su vez están impregnadas de un profundo sentido de comunidad y espiritualidad.

La tradición de las posadas, las cenas familiares, las misas de Nochebuena y las representaciones del nacimiento de Cristo evocan una conexión emotiva con los temas centrales de la obra de Händel.

En este sentido, El Mesías no se limita a una reflexión cristiana sobre la redención, sino que se convierte en un himno de unidad y esperanza, en consonancia con las dinámicas de celebración colectiva que caracterizan a México en estas fechas.

La música de Händel, al igual que las festividades mexicanas, tiene el poder de cohesionar a la comunidad y de expresar un sentido común de pertenencia y fe, no solo religiosa, sino cultural.

Celebren, publiquen, entonen y canten- MANUEL DE SUMAYA

La conexión barroca: Un puente entre tradiciones

El Barroco, corriente artística y cultural en la que se inserta El Mesías, es también una etapa crucial en la historia musical de México.

Durante la época colonial, compositores como Manuel de Zumaya, Juan Gutiérrez de Padilla y Antonio de Salazar crearon un repertorio sacro y secular de una complejidad y belleza que hoy continúa siendo estudiado y apreciado.

Zumaya, nacido en la Ciudad de México, es particularmente significativo como uno de los primeros compositores del continente americano en adoptar las formas y estándares del Barroco europeo, fusionándolos con las ricas tradiciones culturales de la Nueva España.

Las iglesias y catedrales de la Nueva España fueron centros neurálgicos de la música barroca, donde las grandes composiciones corales y las óperas religiosas fusionaban influencias indígenas, africanas y europeas, creando un estilo único que es un claro reflejo de la multiculturalidad de la época.

Este legado barroco mexicano ofrece una oportunidad invaluable para reimaginar El Mesías como una obra no solo vinculada al canon musical europeo, sino también en diálogo con la tradición barroca mexicana.

Un concierto que intercalara las poderosas arias de Händel con las complejas piezas de Zumaya podría ser una experiencia enriquecedora que resalta las similitudes estilísticas entre ambas tradiciones y destaca la contribución de México al mundo barroco.

Zumaya, con obras como «Celebren, publiquen» y «Albricias mortales», demuestra una afinidad estilística y espiritual con el trabajo de Händel, aunque desde una perspectiva profundamente enraizada en el contexto cultural de la Nueva España.

Esta colaboración de repertorios no solo tiene el potencial de enriquecer la interpretación de El Mesías, sino también de reafirmar el papel de México dentro del contexto musical mundial, mostrandolo como un crisol de culturas que, lejos de ser ajenas entre sí, se entrelazan y se refuerzan mutuamente.

Conclusión: La música como un puente entre culturas

La globalización cultural y la creciente interconexión entre los pueblos ofrecen un contexto propicio para la reinterpretación de las grandes obras del repertorio clásico, como El Mesías de Händel.

Ejemplos de esto incluyen la adaptación de la obra en África, donde los coros tradicionales han reinterpretado las arias con ritmos y armonías locales, o en Japón, donde los festivales de fin de año han popularizado representaciones masivas que incorporan elementos de la cultura nipona.

Estas experiencias muestran cómo ‘El Mesías’ puede ser adaptado a contextos culturales específicos, enriqueciendo su mensaje universal y sugiriendo caminos para una relectura creativa en el contexto mexicano.

Esta obra, que ha viajado a través de los siglos y las fronteras, tiene la capacidad de trascender su origen europeo y convertirse en un puente entre culturas.

En el caso de México, El Mesías no solo podría ser una adición a la tradición musical navideña, sino también una forma de revalorar y difundir la riqueza del legado barroco que forma parte integral de su historia musical.

La reinterpretación de la obra en el contexto mexicano podría ofrecer una visión renovada de cómo la música clásica no es una tradición ajena, sino un lenguaje universal que, al igual que la música popular, puede unir a las personas, fortalecer su identidad y ofrecer un medio para la reflexión y la celebración de la vida.

En última instancia, la interpretación de El Mesías en México debe verse no solo como un acto de veneración hacia la tradición europea, sino como un acto de afirmación cultural. Que esta obra, como un eco vibrante del Barroco, no solo nos conecte con el pasado, sino que también ilumine el presente y el futuro, recordándonos que la música, en su esencia más profunda, tiene el poder de unirnos más allá del tiempo, el espacio y las culturas.

Fuentes:

Stevenson, Robert: Music in Mexico: A Historical Survey. University of Texas Press, 1952.

Stevenson, Robert: Spanish Cathedral Music in the Golden Age. University of California Press, 1961.